LO ETERNO SIN DISIMULO C.S.LEWIS PDF

Rialp, Madrid,, pp. Esa es la tarea a la que se entrega Lewis en este libro sustancioso. En esta labor, Lewis se expresa con su proverbial claridad, lucidez y agudeza. Tengo poco derecho a dirigirme a unos y a otros. El cristianismo, por supuesto; el cristianismo tal como lo entiende la Iglesia de Gales. Pero esto es no querer ver lo esencial, que tan seriamente escandaliza al laico.

Author:Garr Kegis
Country:Jordan
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):8 June 2007
Pages:96
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ISBN:216-5-49039-910-1
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Esa es la tarea a la que se entrega Lewis en este libro sustancioso, donde se expresa con su proverbial claridad, lucidez y agudeza Por: C. Lewis I. Tengo poco derecho a dirigirme a unos y a otros. Son los sacerdotes los que han de ense? Y, por otro lado, nunca he contribuido a organizar a la juventud, y en los a?

Si me dirijo a ustedes, es para responder a una petici? Voy a hablarles de apolog? La primera cuesti? El cristianismo, por supuesto; el cristianismo tal como lo entiende la Iglesia de Gales. Los laicos piensan que en la Iglesia de Inglaterra o? Tal vez se aparte de?

Por supuesto, no me corresponde a m? Yo soy su disc? Pero insisto en que, dondequiera que sit? Yo propongo adem? Considero que es su deber fijar claramente los l? Es su deber no s? Porque existe el riesgo de que el clero desarrolle una especial conciencia profesional, que oscurezca el aut? Los hombres que han traspasado los l? Para defenderlas est? Pero esto es no querer ver lo esencial, que tan seriamente escandaliza al laico.

Nunca hemos dudado de que las opiniones heterodoxas se mantengan honradamente. De lo que nos quejamos es de que quienes las defienden contin? Siempre hemos sabido que un hombre que se gana la vida como representante remunerado del Partido Conservador puede honradamente cambiar de opini?

Lo que negamos es que pueda seguir siendo honradamente representante conservador, y recibir dinero de un partido mientras se apoya la pol? Incluso despu? Vamos a defender el cristianismo como tal, la fe predicada por los Ap? Cada uno de nosotros pone un? Pero nuestra tarea como apologistas no es exponerlas.

Cuando mencionemos nuestras opiniones personales, debemos dejar bien dara la diferencia entre estas y la fe como tal. San Pablo nos ha dado la pauta en 1 Corintios 7, 25, donde dice que sobre una cuesti? A nadie le quedan dudas acerca de la sobreentendida diferencia de rango. Esta distinci? La mayor dificultad est?

Una distinci? Esto les ayuda inmediatamente a entender que lo que se expone es un hecho objetivo, no un parloteo sobre ideales y puntos de vista. En segundo lugar, el cuidado escrupuloso en conservar el mensaje cristiano como algo distinto de las propias ideas tiene un efecto muy bueno sobre el propio apologista.

Le obliga constantemente a afrontar aquellos elementos del cristianismo original que le parecen oscuros o repulsivos; y as?

El hombre que ceda a esa tentaci? Esto es as? El fen? La ciencia progresa porque los cient? De igual modo, en el conocimiento cristiano s? El progreso tiene lugar s? De todo lo anterior deriva una consecuencia acerca de la interpretaci?

Hay dos preguntas que habr? Quiero decir en? La educaci? No es probable en absoluto que vayamos a aferrarnos a la tradici? Si hay que elegir entre leer los libros nuevos o los viejos, hemos de elegir los viejos, y no porque necesariamente sean mejores, sino porque contienen las verdades que nuestro tiempo descuida.

El modelo de cristianismo permanente debe mantenerse claro en nuestra mente, y a la luz de? Tenemos que evitar a todo trance movernos con los tiempos. Servimos a Aqu? Hasta ahora he hablado de la interpretaci? La interpretaci? Si conocen alguna ciencia, ser? Tenemos que responder a la actual actitud cient? La ciencia est?

Pero, por la misma raz? Podemos mencionarla, pero siempre moderadamente y sin afirmar que sea algo m? Si intentamos basar nuestra apolog? Timo Adanes te dona fermentes5 es un principio prudente. Creo que si un cristiano est? Porque otra dificultad con la que tenemos que enfrentarnos es? Los peri? Mientras persista esta situaci? Debemos atacar la l?

Se puede comprender mejor la cuesti? No es probable que un libro sobre hinduismo socave nuestra fe. Pero si cada vez que leemos un libro divulgativo de Geolog? No son los libros escritos en defensa del materialismo los que hacen materialista al hombre moderno, sino los supuestos materialistas contenidos en los dem? De igual modo, tampoco ser?

El primer paso para la reconversi? Su cristianismo tendr? Una ciencia retorcida en inter? Pero ahora tengo que volver al asunto que me ocupa directamente. Nuestra tarea consiste en exponer lo eterno lo mismo ayer, hoy y ma? El mal predicador hace exactamente lo contrario: toma las ideas de nuestra? Puede, por ejemplo, pensar en el Informe Beveridge7 y hablar sobre la llegada del Reino. En cambio, la doctrina que ustedes prediquen tiene que ser intemporal en el fondo, y llevar ropa moderna.

Esto plantea el problema de la relaci? La teolog? La pol? El asesoramiento sobre un problema pol? Si tenemos estos requisitos, podemos, como es l? Pero despu?

Estos requisitos no los tienen en cuenta muchos sacerdotes, y la mayor? El mayor riesgo de este momento es determinar si la Iglesia deber? Hace un siglo nuestra tarea era formar en la virtud a quienes hab?

En este momento nuestra tarea consiste principalmente en convertir e instruir a los que no creen. Gran Breta? Si ustedes fueran enviados con los bant? Pues tambi? Muchos sacerdotes ignoran por completo esta cuesti? Lo que yo s?

Ustedes deber? Observo que el ingl? Yo hab? Pero realmente no cree en?

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