DESCARGAR LEER Y ESCRIBIR DE ALBERTO MASFERRER PDF

Tecnologas gestin educativa s. Ensear leer escribir educacin superior. Y hasta las horas hogar cristo sanantonino celebrar la solidaridad que conmemora fallecimiento san alberto hurtado fundador esta institucin chilena. Primer centenario del libro leer escribir don alberto masferrer.

Author:Dumi Zulkisida
Country:Djibouti
Language:English (Spanish)
Genre:Education
Published (Last):16 November 2011
Pages:348
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ISBN:112-3-63208-848-6
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Y como es una ley en todo que lo que no est en movimiento se arruina, esas ideas, esos conocimientos estancados, inertes, se oxidan, se petrifican y acaban por anquilosar el cerebro de sus poseedores. Y, naturalmente, el que est convencido, y cree que conviccin y verdad son una misma cosa, no quiere perder su tiempo ni su esfuerzo en examinar lo que ya l sabe que es un error o una quimera.

Como una mariposa, vendr por s misma si la atrais con los apacibles reflejos de la luz; huir si queris asirla con mano grosera y violenta. Suponed todava que la lluvia y el sol vinieron a punto, y que ni reptiles ni pjaros ni otros enemigos llegaron a robarla. Pero ay! Lo que es dar fruto, no lo dar por los siglos de los siglos. Si es un arenal, si es una roca, si es una masa de ignorantes, intiles sern vuestros afanes.

Primero hay que abonarle, fertilizarle, darle capacidad receptiva; es decir, en nuestro caso, ensearle a leer, habituarle a leer, acostumbrarle a que no lea sin comprender. La imaginacin, la comprensin, el anlisis, la generalizacin, el talento, la memoria, todas esas son facultades intelectuales o mejor dicho manifestaciones diversas de la inteligencia, que rara vez se encuentran juntas en un mismo individuo. Nos han criado en el egosmo, hemos crecido en l, lo hemos incrustado en nuestro espritu como ideal de sabidura, hemos hecho de l la regla por excelencia de nuestra vida prctica.

El avanzar en la bondad no estriba, gracias a Dios, ni en el clima, ni en la raza, ni en el idioma, ni en circunstancia alguna de naturaleza material, sino simplemente en querer. La poltica y las discusiones religiosas no tienen incentivo por mucho tiempo. Fuera de hacer versos llorones o erticos, todava no se nos ha revelado en ninguna de las manifestaciones que alcanza en las sociedades adelantadas.

Si es as, ay de nosotros porque nacin tan desdichada, donde los mltiples y grandes intereses humanos no mueven a nadie; donde el trabajo, la educacin, la salud, la fuerza, todas las manifestaciones y necesidades de la vida son vistas como insignificantes; naciones tan infelices, digo, no tienen ms porvenir que un prximo desaparecimiento! Hay un error de orientacin y nada ms. Error lamentable el de creer que la temperatura, el paisaje, la raza, el gobierno, ni aun el idioma, bastan para constituirla.

De todos esos lazos, el de mayor potencia, que es el idioma, no basta, sin embargo, para que un grupo tan grande como se quiera de hombres, pueda formar una patria.

De ah en adelante, l ser dueo de su destino" XII "Un solo libro, una simple novela de Tolstoi, de Vctor Hugo, una fantasa de Julio Verne, un romance histrico de Dumas, encierran tesoros de pensamientos y de goces. La sola lectura de los tres mosqueteros de Dumas, que he ledo diez o quince veces, significa en mi vida haber triunfado del fastidio y de la tristeza en muchas horas negras, en las cuales, sin esa grande compaa, me habra entregado quiz al traidor consuelo del vino.

Porque toda ciencia est en los libros y en la vida, y el que sabe leer y observar, posee el secreto de la sabidura. La esfera, el mapa, el telurio, el diccionario, por casualidad quedan en la escuela. El gobierno puede mucho en aquellas cosas que tiene a la mano, bajo su accin inmediata; pero desde que se pasa al terreno de las cosas complejas, la cultura primaria, verbigracia, el gobierno no puede mayor cosa.

Oprimir es una cosa, educar es otra. Sin pan, no podemos vivir. Sin luz tampoco. Por qu? Porque tu conciencia te ha enseado que dar de comer al que tiene hambre, no es un principio filosfico, ni un deber social, ni un precepto poltico, sino una obra de misericordia, es decir, de algo que est por encima de la propiedad, de la poltica, de la filosofa y de la justicia; porque la voz que te dice da, no viene de los hombres ni del tiempo, sino de tu espritu y de la Eternidad; no viene de las cosas sino de Dios.

Por qu no le confas tambin la iglesia? De dnde has aprendido que el ejercicio de la caridad, de la piedad, es cosa que puede renunciarse en manos de representantes? Y para el caso, lo mismo es creer en Dios que en el demonio, pues con el mismo ardor con que los creyentes en Dios sostienen las iglesias, los creyentes en el diablo sostienen el estanco y el patio de gallos.

Si el Estado ayuda, muy bueno, si no ayuda, no vamos por eso a vivir como bestias. Irresponsable y todo, es nuestro ms peligroso enemigo. Est ah, confiado e inerme, y ni siquiera nos pregunta qu es lo que vamos a hacer con l. Mas abrid los ojos, y veris que tras de l, una mano desconocida y amenazadora traza el signo de interrogacin y os dice: qu haris con este no?

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Alberto Masferrer - Leer y Escribir: Textos Extraídos

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ENSAYO DE LA OBRA LEER Y ESCRIBIR

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